viernes, 27 de diciembre de 2013

UNIDAD 1

Unidad I: Valoración de la obra de arte 6

Obra de arte y comercio del arte
En el comercio del arte, para determinar el precio final de una obra, se tienen presentes aspectos diversos tales como la antigüedad de la obra, su exposición en museos, su autenticidad, el periodo, estilo, el autor y la calidad técnica, entre otros. Pero ¿quiere esto decir que dos obras pertenecientes a un mismo estilo artístico o autor tienen el mismo valor? La respuesta es no.
Características que influyen en la valoración económica de una obra:
·         Antigüedad de la obra o fecha de creación de la misma.
·         Historicidad o valor cultural y social asociado al objeto.
·         Unicidad de la obra, ¿hay más de una copia en el mercado?
·         Técnica utilizada para la realización.
·         Materiales con los que se ha creado la obra.
·         Estado de conservación. ¿Está restaurada la obra?
·         Validación y reconocimiento de la pieza mediante la firma del autor.
·         El autor y la escuela o movimiento al que pertenece.
·         Críticas que tasadores o expertos del sector hagan de la obra.
·         Previsiones, ¿puede revalorizarse o depreciarse la obra en el futuro?
·         Valoración de la obra de arte
·         La imposibilidad de definir la artisticidad de un objeto producido por el hombre, y que llamamos convencionalmente arte, hace que las obras de arte se valoren según criterios no artísticos o estéticos sobreañadidos, sobre todo después de que la obra coleccionada o museada y fuera de su contexto, haya perdido su funcionalidad. De ahí que casi todos los valores sobreañadidos han nacido por razones del coleccionismo, del comercio del arte y como consecuencia de la museografía.
·         La antigüedad
·         La reflexión histórica nos obliga a considerar el valor antiguo de un objeto si tiene más de cien años. Sobre esta valoración se ha construido todo el canal del comercio del arte de los anticuarios. Pero no debe confundirse la antigüedad con la historicidad de un objeto: el primero es un valor cronológico y el segundo un valor cultural (popularmente se expresa con el dicho "no todo lo viejo es antiguo").
·         Al valor de antiguo se unen otras consideraciones: la procedencia del objeto, por razón de su propietario o cultura excepcional o rara; el exotismo y la rareza en cuanto a la poca frecuencia del tipo o modelo; la serie o pertenencia a un conjunto completo o no; la unicidad, contrapuesta a la multiplicidad en forma de copia o reproducción; la integridad del objeto conservado total, parcialmente o restaurado. Se considera íntegro y comerciable un objeto si conserva más del 25 % de su integridad primera y original. Estas consideraciones son valoraciones, sobre todo, de tipo mercantil y comercial.
·         La autoría
·         El reconocimiento del autor de la pieza, con firma o sin ella, aumenta la valoración de la obra, que cada vez depende más del autor, desde que los renacentistas aconsejan firmar las obras. Maestro, taller, escuela son valores escalonados de más a menos de tal forma que la autentificación de la firma o falsificación de la misma provoca un escándalo, aunque más en el mundo comercial que en el creativo, pero afecta también al museográfico.
·         El precio
·         El precio final de la pieza depende de los dos anteriores y de la importancia que se desee ofrecer por la crítica especializada. El precio hace que la ficción alcance cifras traducibles de la forma siguiente: cuanto más cara es una pieza, más artística parece. El valor de la inversión y comercio del arte se apoya en este principio: es arte lo que vale dinero y se revaloriza. El artista triunfa cuando ha alcanzado ciertos precios. La referencia "valor de ventas" es el baremo del éxito del artista.
·         La obra de arte, en su verdadero sentido, nada tiene que ver con el precio, porque no tiene valor de compra. Como máximo, una obra se puede robar, pero no se puede vender.
·         Por eso la historia del arte, al revés que el comercio del arte, ha de fundamentarse sobre valoraciones distintas: el arte tiene valor cultural, estético e histórico.

Historial de autenticidad de la obra

En cuanto al eterno debate sobre la autenticidad de una obra de arte y sus posibles garantías de constatación legal por parte de los tribunales, los profesionales destacan la importancia de contar con la autentificación de la pieza, cuya determinación debe estar realizada exclusivamente por tasadores oficiales, historiadores del arte, distribuidores, el propio artista vivo o una fundación dedicada a la obra de un artista ya fallecido.

Pero la determinación de lo que es o no auténtico va mejorando día a día gracias a los avances tecnológicos que continuamente aportan nuevos datos a los expertos, de modo que una pintura clasificada como auténtica en un momento determinado sigue corriendo el riesgo de ser anulada como tal años después, o al contrario. En cualquier caso, si ninguno de los expertos en un artista está dispuesto a confirmar oficialmente su autoría, los tribunales se muestran muy reacios a reconocerla y mucho menos el mercado, que no se atreverá a valorar la obra como verdadera.

Antes de hacerse con una obra de arte de estas características, los compradores deberían comprobar el historial de propiedad de la obra, consultar al propio artista vivo, a sus herederos o a un experto reconocido, revisar su presencia en anteriores exposiciones o subastas y consultar con un conservador de arte sobre la técnica utilizada. En el momento real de la compra debería exigirse un acuerdo escrito detallando la pieza que se compra y adjuntando las declaraciones y garantías de autenticidad existentes. Y después de la compra, tomar la precaución de proteger cuidadosamente todos estos documentos, ya que componen la única garantía real de su legitimidad.

1 comentario:

  1. Su blog me ha resultado por demás de interesante y bien estructurado y está por demás que se actualice, gracias por la información

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